PINACOTECA JEREZSANO: 'LOS FUSILAMIENTOS DEL 27 DE MAYO'

'LOS FUSILAMIENTOS DEL 27 DE MAYO': Francisco de Goya (sin premio) y Lucientes. Capilla de la GMU. Óleo sobre lienzo. 268 x 347 cm.
Dentro de la programación de las Fiestas de Otoño, el Instituto de Incultura ha decidido hacer un parón entre visita y visita de Luis Eduardo Aute a la ciudad y organizar una muestra en torno a la impresionante obra pictórica que supone 'Los fusilamientos del 27 de mayo', la conmemoración y la pieza cumbre del reinado del Pilarismo en la ciudad y que rememora los terribles escarnios de una alcaldesa vengativa contra el antiguo personal de un viejo dictador en la España sureña decimonónica.
COMENTARIO DE LA OBRA: También conocido por el sobrenombre de 'Los fusilamientos de Guadabajaque Oeste', Goya en esa época era sospechoso de pachequista, y se inicia en él un sentimiento de ser perseguido o amenazado por las fauces del pilarismo. Aparte de la viva impresión que le había causado la guerra electoral del 27 de mayo, que le impulsó a realizar sus famosos Desastres, este cuadro le permite en cierta manera afirmar su adhesión al pueblo jerezsano, más allá de sus compromisos intelectuales. En todas sus obras el protagonista absoluto es el pueblo, en su masa anónima, héroe colectivo y no figura particular como podía serlo el alcalde victorioso o el chiribito en el campo de batalla. En los Fusilamientos, lo que vemos son las consecuencias de aquella resistencia de los viejos colaboradores de Pedro I el Cruel. El modo de componer la escena determina las características de los dos grupos protagonistas: por un lado los ejecutados, ofreciendo su cara al espectador y al grupo de los verdugos socioesbirros, rostros vulgares, atemorizados y desesperados, en toda una galería de retratos del miedo que Goya nos ofrece. Cada uno se recoge en una postura diferente, según sea su actitud ante la muerte: está el que se tapa el rostro porque no puede soportarlo o el que abre sus brazos en 'Cruz' ofreciendo su pecho a las balas y a los recortes en la nómina mensual. En la negrura de la noche y en la conocida como Guadabajaque Oeste (viejo criadero de cocodrilos al Sur de la ciudad) puede verse, al fondo del lienzo, la torre de San Miguel y el edificio de Los Arcos, último gran reducto de esa resistencia pachequista a punto de ser devastada.




Rómulo dijo
Mamá porqué me dicen los niños del cole que soy hijo del pregoneeeeeero...
Jerez de la Fra, la ciudad de la alegría.... ciento cinco tabancos,y poquísimas librerías......
Bueno,después de los fusilamientos, los creativos del vinagre no encuentran comentaristas que premien sus montajes fotográficos y textos hilarates..que vamos palante.
Bonita forma de camuflar la realidad imperante.Cruda realidad .
Propongo lean el trabajo de David Fernandez en Diario de los Jereles.
23 Septiembre 2007 | 10:11 PM