HABLA UNO DE LOS EMPRESARIOS QUE SE REUNIÓ CON PACHECO
¡¡¡OTRA EXCLUSIVA JEREZSANO!!! ESCALOFRIANTE TESTIMONIO:
He aquí el testimonio de uno de los 40 empresarios que se reunieron con Pacheco en la venta Estevabién. (Por cierto, lo de 40, ¿es casualidad?)
"Me metieron en un coche a la fuerza. Yo venía de coger coquinas con mi cuñao. Hacía frío, mucho frío, y el coche no tenía calefacción. Nos quitaron las coquinas y se las comieron crudas. A mi cuñao lo dejaron en una cuneta. A mí me pusieron una venda en los ojos y un paquete de kleenex en la boca porque el pañuelo que tenían estaba usao. Yo intenté mirar varias veces por debajo de la venda para ver si conocía el lugar al que me llevaban. Luego, cuando todos supimos que estábamos en la venta Estevabién, me pregunté: para qué carajo me han puesto una venda. "Es para darle misterio a la cosa", me respondió el chófer, al que conocía de coincidir con él los domingos en la cola del quiosco de churros. Yo no sabía para qué me habían llevado allí, porque mi empresa es muy modesta. No, no es que venda coquinas, que eso es una afición. Es que yo me dedico a algo tan simple como intercambiar cosas. Sí, como los antiguos hombres de las cavernas, que cambiaban una gallina por una cachiporra. Lo mío es el mercadeo en su sentido más literal. Tú me das tanto, yo te doy otro tanto. Y así sucesivamente hasta que me jarto. Bueno, pues como iba diciendo nos sentaron a todos los que allí estábamos en una mesa y luego llegó un camarero y nos dijo que qué queríamos de primero. El de la cabeza grande le contestó que pusiera unos entrantes y que luego cada uno pidiera un plato. Lo curioso es que quien pidió el plato de cada uno fue él. "Pago yo, ¿no? Pues a callar", le dijo a uno de los empresarios que no quería dorada porque le da alergia el pescado. Lo de los postres fue mejor, porque como el de la cabeza grande dijo que no había postre, que café y gracias, no tuvimos ni que pensarlo. Luego llegaron los güiscazos a tutiplén y empezamos a hablar de parné, de mucho parné. Había uno que sólo hablaba de fúrbol, pero como yo de eso no entiendo me puse a charlar con un tipo que vendía pisos y no presté atención a la conversación. Cuando me quise dar cuenta había firmado un cheque de varios kilos de billetes y fue entonces cuando alguien dijo algo de que vamos al turrón o algo así, porque yo creía que no había postre... Bueno, por lo menos el de la cabeza grande dijo que nos pagaban el taxi de vuelta a casa".




ArzaqueTóma dijo
Váya pedazo de artículo.Ingenio a raudales.
Animo,que no decaiga ! que este blog no sufra el parón de PropilarSanchez quizás debido a un mosqueo o quiebra de espectativas.
El autor de pachecovete
23 Diciembre 2006 | 05:48 PM