Hoy estrenamos una nueva sección en Jerezsano.
Como se acercan las vacaciones de Navidad, hemos pensado también en los más pequeños. Vamos a regalarles una serie de cuentos infantiles. La alcaldesa se ha ofrecido a contarlos. Hablamos de...

EL CUENTO DE PILAR
Hoy: Alicia en el país de las maravillas

"Érase una vez que se era una niña muy, muy guapa, que se llamaba Alicia Liddell. Para que os hagáis una idea de lo guapa que era, os diré que era casi, casi tan guapa como yo. No tanto, por supuesto, pero sí muy guapa. Y era muy, muy feliz, aunque no del todo. Por eso un buen día decidió cambiarse el apellido y en lugar de Liddell pasó a llamarse Sánchez para ser mucho más feliz. Así que Alicia Sánchez se fue un día a dar un paseo y llegó a un país llamado Jerez, que eran muy feo y muy triste, pero ella se dedicó a trabajar con mucho esfuerzo y sacrificio personal para convertirlo en un lugar bonito en el que poder vivir en armonía y paz. En su camino se encontró con muchos problemas, pues había personajes malvados que no querían que Alicia cumpliese su cometido, queridos niños y niñas. Había un grifo llamado el grifo Pedro que era un ser monstruoso que se comía a los niños y niñas crudos, y una reina malvada llamada la reina de corazones María José que le cortaba la cabeza a todos los niños y niñas y un gato de Chesire llamado Antonio y un personaje muy triste al que todos llamaban Joaquín. Pero ella se dejó ayudar por unas simpáticas niñas, menos guapas que ella pero muy buenas también, que se llamaban Irene, Ainoa y Loli, que la llevaron hasta un laberinto pero encontraron la salida porque las cuatro eran muy solidarias.

(Qué más pone por aquí... esto no, esto tampoco... ah, sí) Continúo: Alicia se encontró a un conejo llamado Pepe López y lo mandó a la porra. (A ver por dónde enlazo yo ahora...) Bueno, queridos niños y niñas, Alicia y sus amigas consiguieron convertir aquel lugar sucio y oscuro en lo que es hoy: Jerez de las maravillas, un lugar ideal para que los niños y niñas de todo el mundo vivan felices con sus padres y madres y para que paseen a sus perros y perras y vean sus lindos árboles y árbolas.
Otro día os contaré lo del bebedizo que se tomó para ponerse grande y pequeña y lo del sombrerero que conoció en su camino y algunas cosas más, como la divertida reunión tomando el té en el bar Adeli. Bueno, pues que al final todo fue un sueño y Alicia Sánchez vivió para siempre feliz en el Jerez de las maravillas. Ahora me tengo que marchar porque tengo que seguir haciendo el bien con otros niños y niñas y ya llego tarde. Os quiero muchísimo, cielos míos, muac, muac, muac". (A su secretaria: tú, encárgate de que ese niño que no me ha prestado atención en todo el cuento no entre el año que viene en ningún colegio)

La próxima semana, en El Cuento de Pilar:
Pinocho